Al igual que en “Las mil y una noches”
–la célebre recopilación
de cuentos árabes, persas e hindúes-
en Salón de los pasos perdidos, milongas
porteñas, las fotografías-relatos
de Cecilia Rozenberg, surgen el uno del otro,
como narraciones encerradas en otras narraciones.
Sus imágenes, son descripciones
que fluyen precisas y convincentes, donde intuyo
se entrecruzan tradiciones, que van a fascinarla.
Imágenes de pies y pisos que las vemos
como memoria, lugares que aquí poseen
el pulso del tiempo.
Ningún reparo se le puede hacer
a esta repetición de imágenes-historias
de parecido desarrollo y desenlace, ya que se
constituyen verosímiles, verdaderas.
Que ocurrieron.
Un torrente de sombras, movimientos y señales,
que funcionan como ciertas alegorías,
que dan paso a reflexiones sobre el amor, la
pasión, la posesión del cuerpo
y del alma del otro, la libertad y el deseo.
En sí una realidad intensa, pudiendo
ser también en ocasiones, una forma de
alcanzar la felicidad.
Lic. Horacio Torres,
Director del Museo Casa de Carlos Gardel,
Buenos Aires, 2010.
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